¡ORZA POR LA FRATERNIDAD!
Hermanos:
En nuestra Cofradía, profesamos sentimientos muy nobles, deseos permanentes de amistad muy sincera, que tenemos la obligación de entregarles y enseñarles a nuestros futuros candidatos, para de este modo asegurar la supervivencia de nuestra Hermandad en todo el mundo y hacer que su doctrina y enseñanzas perduren en el tiempo, al servicio de la Organización.
Al ingresar, se aprende el respeto que se debe a la persona humana; creencias y principios, conducta ética intachable, el cariño al Mar, y el ejemplo que nos dejaron los antiguos navegantes, que hicieron de los mares su sagrado hogar.
Debemos abordar todas las tareas que se nos pidan, con fe, optimismo y buen humor, que levante el ánimo de la Cofradía.
Hay una Regla de Oro que la Hermandad trata de seguir, que es nuestro Código de Honor: Unión, Solidaridad, Tolerancia, Colaboración y Fraternidad. Esta es una forma de vida, de conducta, que tratamos de seguir y cultivar constantemente, para mantener nuestras normas y conductas inalterables, al igual que nuestros principios, acompañados de nuestros ceremoniales y protocolos existentes. Este, es una fórmula para disfrutar y pasarlo bien en nuestros Zafarranchos Mensuales, actuando con justicia, generosidad y nobleza.
Este, es un juego que nos enseña a ser humildes, fraternos, diciplinados, respetando la jerarquía de buen humor, para jugarlo con alegría y optimismo para el bienestar de todos.
Nuestra Congregación la componen un selecto grupo de amigos bien nacidos, de corazón bien puesto, unidos por sentimientos recíprocos, que nos prepara e impone una especial forma de vida y conducta, para enaltecer nuestro legado náutico.
Permitidme, por un momento, en lo que dice uno de los Mandamientos del Octálogo en su artículo 2º, que en su parte medular nos dice y pide: evitar actitudes de rechazo o descomedidas hacia algún Hermano, llevado muchas veces por un mal entendido, palabras impropias del momento, porque muchas veces pensamos distinto. Estos cambios de actitud implican, íntimamente, saber Perdonar y Comprender al Hermanos, por haber caído en una equivocación o ligereza irreflexiva, por un impulso impensado o fortuito. Es nuestros deber sacarlo del error y encuadrarlo en un tema de reflexión de Unión, para la justa armonía de la Nao.
Evitar a toda costa estas asperezas, que se deben combatir con Humildad y Comprensión mutua, porque para eso estamos preparados: ¡Perdonar para ser perdonados!.
Pido al Todopoderoso, Dios del Mar, que estas ennoblecidas sentencias sean cumplidas a cabalidad, fortaleniendo nuestros espíritus en nuestro diario vivir, con una entrega sincera, sin hipocresías, sin egoísmos, mirándonos limpiamente a los ojos, mostrando la sinceridad altruista y Fraterna que nos une a todos los Tripulenates de la Nao "Libertad" de la Hermandad de la Costa de El Quisco.
Hago propicia esta oportunidad para desearles a todos mis Hermanos, junto a sus Cautivas, hijos, familiares y seres queridos, un Próspero y Floreciente Año 2012, que abrace también a nuestros Hermanos de la Nao "San Antonio".